La mamá mecánica

Publicado por en Reflexiones

Ayer escuché en la radio la noticia de una nueva App para cuidar de los bebés. Un nuevo gadget para la vida moderna. Consiste en un dispositivo que se coloca en la parte delantera del pañal del bebé, y que a través de un sensor, te avisa con un “tuit” en el momento del cambio de pañal.

Os cuento que este nuevo tipo de  “cuidados maternos desproporcionados”, a  mi entender ; además no lo puede tener cualquiera , sino que primeramente necesitas una cuenta de Twitter, para más tarde descargarte la aplicación.

Además  también posee una función asociada, que te hace un análisis estadístico de cuántos pañales usa diariamente tu hijo, las tomas, nutrientes etc. Bueno, en fin…Todo un adelanto “aparentemente” para las mamás, que pasan a mecanizar sus funciones. O dicho de otro modo,  a no reconocer su propio instinto.

Me pregunto, si aquellos que crean este tipo de aplicación ¿realmente piensan en las necesidades reales de las mamás y de los bebés?, o simplemente es una cuestión de narcisimo profesional.

Mientras avanzaba en la escucha, pensaba en que los oyentes más sugestionables o más inseguros, estarían procesando esta información de una forma muy particular. Quizá viviéndolo como una salvación frente a las angustias que provoca encontrarte con un nuevo bebé… Quizá, no puedan tolerar bien “el hecho de no saber” o no dispongan del tiempo suficiente y necesario para “ir acoplándose a las necesidades individuales del bebé”…

Por mi parte, en mi fantasía, me representaba un futuro gris de mamás mecánicas,  alimentando a sus bebés de forma artificial, en ausencia de cualquier afecto o emoción …Es decir un futuro de bebés-objetos adaptaditos, con sus necesidades muy cubiertas biológicamente hablando, pero fragmentados en su interior. Llenos de angustia o más grave aún, desprovistos de todo aquello que nos hace ser humanos: “el mundo psi” y “el mundo piel”.

Menos mal que otra voz, del lado del sentido común, estaba ahí presente. Un tertuliano que me devolvió a la realidad que yo  estaba sintiendo. ¡Qué casualidad!, tras esa intervención, por arte de magia, todos empezaron a ver la barbaridad de la propuesta. Y empezaron a aceptar el  peligro que hay en este tipo de avances. Un peligro que nos puede  llevar a esta Sociedad actual a una pérdida de subjetividad. 

El sentido de común, que por otra parte, ya sabemos que es el sentido menos común que tenemos los sujetos, es algo frágil y que se construye. Y a veces nos lleva a introyectar pensamientos de otros que no comulgan con los propios. E incluso nos puede llevar a crear o a idear constructos guiados por el bien particular más que el común.

En ese preciso momento empecé a pensar cuál sería mi lista de “Peros” y mis cuestionamientos acerca de este tipo de avances.

Mi lista de PEROS:

-Es evidente que no podemos dar la espalda al gran avance tecnológico. Pero tampoco podemos dar la espalda a quienes somos. Porque cada avance de la ciencia implica un retroceso o una renuncia individual…Entonces deberíamos  preguntarnos cuál es la renuncia y/o retroceso en este avance y sobre todo para qué y por qué .

¿Quién sale beneficiado de este en concreto?

Ni los bebés ni las mamás desde luego.

Porque la utilidad que tiene puede ser ideal para algunos casos como es su uso en los hospitales, pero a nivel casero, las consecuencias pueden ser terribles para ambos, ya que en vez de acercarnos más a entender lo que le sucede al bebé, nos aleja de él.

Te vende que la tarea será más fácil, ya que te quita la preocupación de estar pendiente de las necesidades del bebé, pero ¿realmente tenemos que quitarnos de la cabeza al bebé, y volverlo a recuperar en nuestra mente cuando nos llega un tuit?. ¿Es necesario saber la medida exacta en todo momento de lo que ha comido o saber de qué pecho tiene que comer o el tiempo que tiene que dormir?

-Si el avanzar en nuevas tecnologías te ofrece nuevas soluciones a problemas, se supone que deberíamos ganar en libertad, ¿no? Pero NO, no es el caso. Ya que  te crea una nueva necesidad. Estarás atado y pendiente del cacharrito en vez de tu hijo.

-Es un nuevo invento de consumo importado como el Babyshower…Y aunque suene guay y glamuroso para algunos para mi es  igual de absurdo .

¿Por qué seguimos ampliando  la lista cotidiana de  usos o herramientas importados que pertenecen a otras culturas? ¿Es otro intento, quizá de meternos a todos en un mismo molde? Obviando que lo que le viene bien a uno y le es propio, identitario por su cultura, condición, herencia constitucional y familiar  puede entorpecer al otro.

-Si a la mamá primeriza ya le cuesta entender y entenderse con el bebé que llega a su vida, y manejar sus ansiedades; solo le  faltaba esta App que las volverá aún más controladora. Potenciando ciertas patologías en vez de des-angustiarla. Ya que no es lo mismo calmarse porque entiendes tus ansiedades emocionales, a resolverlas distrayéndote y  operativizando el problema.

Ya es hora que distingamos  que hacer  cosas útiles, efectivas  y en cantidad no te convierte en mejor madre. Las mamás reales son imperfectamente emocionales y van al ritmo que marca el bebé.

-Como veis, otro invento que nos parcela el tiempo en micro espacios controlados al milímetro. Y entonces ¿qué hacemos con lo inesperado? Y en ese caso, ¿nos darán  otro manual que nos ayude a las mamás si esto sucede o  si se rompe el plan o el instrumento en cuestión?

Y por último, resuelvo  un  gran PERO con  la siguiente pregunta que condensa todas las anteriores: ¿Por qué nos empeñamos en reducir a la madre a una mera función operatoria, cual enfermera-asistente-todo poderosa ?

SER MADRE se hace, se va construyendo en relación con el hijo, no se aprende en los manuales ni hay instrumentos que te hagan ejercer mejor tu función o ser la mejor madre.

Cada situación, ya sea el cambio de pañal, el acunarlo antes de dormir, el alimentarlo o simplemente observarlo cuando duerme es importante y singular en si misma. porque encierra algo que no puede objetivarse por más intentos que queramos hacer cuantificando y cualificando las acciones.

Nuestro “medidor-app-mamá” debería ser nuestras  emociones, los pensamientos, las fantasías y todas las experiencias que hemos tenido como hijos y ahora hemos construido como padres junto a ellos. Y cada una es y será intransferible e irrepetible. Distinta y singular. Como son y somos los sujetos. Privar al bebé  de la relación  con su  madre, con sus aciertos y con sus errores, con sus riquezas y con sus dificultades es privarlo de aquello que le hará convertirse en sujeto. Aquello que le insertará en la especie humana.

 

 

Gisela Renes

Es psicólogo y psicoanalista. Miembro del Centro Psicoanalítico Valenciano (APM) y Vocal en Valencia del IEPPM(Instituto de Estudios Psicosomáticos y Psicoterapia Médica).
Especialista en psicosomática y psicoterapia médica. Profesora de PIR-MIR en EVES en la asignatura de Psicoanálisis en niños y adolescentes desde 2009. Ha realizado conferencias sobre psicoanálisis entre las que destacamos algunas como “El miedo escénico; de la emoción a la creación” o “Un cuerpo para dos” en el Colegio de Médicos de Valencia.
Participó como psicoanalista infantil en la sección de Radio 9 " Cosas de nanos". Profesora del Máster de Arteterapia en la Universidad de Bellas Artes de Valencia.
Empieza en la música con veinte años. Mientras estudiabala carrera de psicología en Valencia (España) compaginaba un proyecto de música brasilera.En éste entró en contacto con Nacho Mañó, su marido, con el que hará la mayoría de sus proyectos musicales.

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