¿SOMOS CREATIVOS EN LAS REDES SOCIALES?

Publicado por en Reflexiones

El otro día tuve la suerte de asistir a la presentación del nuevo libro de Lola López Mondéjar “Una espina en la carne, psicoanálisis y creatividad”. Esta vez no presentaba una novela sino un ensayo profundo acerca de la personalidad, el sufrimiento y aquello que ella denomina “la función autor”.

El caso es, que antes de hablar de su libro, comentó una anécdota que me hizo pensar.

Parece ser, que antes de la ponencia, una asistente del público se le había acercado para pedirle un autógrafo, felicitarla y le dijo de un modo familiar “Lola, yo ya te conozco, he leído todos tus libros y tus columnas”…

Y sí, como ella dijo, la conocía, había seguido de un modo continuo su obra, pero como bien ella explicó más tarde ¿conocía quién era Lola en realidad?

La respuesta está implícita. Porque la verdad es que no conocemos del “otro” más que lo que ese otro quiere mostrar. En este caso, la conocía a través de sus libros, sus novelas. Pero no la conocía realmente, aunque esa sensación de cercanía con el artista es muy común para el espectador, como si no hubiera un límite entre el artista y la persona. Porque ambos han quedado ligados a través de la obra..

Por tanto, ya sea escritor, cantante o pintor, en realidad, lo que se conoce del otro, es solo aquello que nos quiere mostrar, aquello que ha querido compartir de si mismo, ya sea de una forma consciente o inconsciente.

 

EL PARALELISMO CON LAS REDES SOCIALES

 

Esta pequeña anécdota me hizo conectar con el sentido y la finalidad que buscamos con aquello que publicamos en nuestra red social. Y siento que hay un cierto paralelismo con el artista, al igual que este exhibe su obra al mundo llevado por la necesidad de crear, de contar algo; nosotros lo hacemos cada vez que publicamos algo personal en la red.

En este caso la red sería para mí el escenario o lienzo donde poner “nuestras humildes obras” . Y estas publicaciones, quizá no todas, pero muchas de ellas si, son nuestras pequeñas producciones artísticas. “Micro creaciones” diría, de algo de nosotros mismos. Y el publicar nos da la oportunidad de sacar al niño- artista que llevamos dentro.

 

Me gustaría aclarar que no pretendo generalizar, y tampoco hacer una crítica destapando el lado patológico de la vida en la red, ya que este lo he recogido en un post anterior.

Tampoco quiero dar la impresión de estar diciendo que hay artistas frustrados atrapados en la red. TODO LO CONTRARIO.

Hoy simplemente quiero reflexionar sobre un uso más sano y creativo de las redes sociales.

 

El Facebook, Instagram, Twiter o cualquier tipo de red social, además, como escenario que es, tiene como fin conectarnos con el público (amigos, conocidos, otros…), y esa conexión con los otros, a la vez liga con una parte de nosotros mismos. Como sucede con el artista que se sube al escenario o como el que escribe un libro. Pone algo propio, a veces desconocido para él y lo transmite. Esa transmisión, conecta una parte que se ha olvidado o reprimido y que no saldría de otra forma.

Es por eso que, como público al que va dirigido, cuando pones un post unos pueden emocionarse contigo, otros pueden identificarse con lo que haces o publicas o pueden sentir a través de ti todo lo contrario.

 

Siguiendo esta lógica, creo que además creamos un personaje que nos interpreta, una especie de avatar. Y con esto no quiero decir que sea falso, sino simplemente es una representación más de quienes somos. Y como tal, está construido.

Es a través de este avatar que podemos sacar una “parte” que no tendría acceso a la realidad de fuera sino existiera este tipo de representación encubierta. Es evidente que “como representante nuestro” no muestra la verdad total de quienes somos en realidad, pero no es tampoco menos cierto, que es parte de aquello que nos conforma como personas.

Un ejemplo tonto sería analizar nuestro comportamiento fuera, aceptando que aquí ocurre algo parecido. Porque uno no se comporta igual, ni siente, ni es de la misma manera con unos amigos que con otros, con los padres que con el jefe, o en la profesión o con la familia… Por tanto, ¿actuamos? No, simplemente nos mostramos diferentes dependiendo con quien estemos y dependiendo de nuestro estado de ánimo. Pero todas esas partes que nos representan están integradas y conforman quienes somos.

 

La diferencia y creo que ahí está el gran triunfo de este tipo de soporte, es que en este escenario particular tenemos la oportunidad de ser los guionistas y los protagonistas. Todo a la vez.

Quizá no estoy diciendo nada nuevo pero sí recojo algo que no se dice tanto en las tertulias “Psi”. Ya que hay psicólogos que solo destacan la parte negativa de la red. Es decir el uso objetal de las relaciones, el narcisismo patológico y el exhibicionismo entre otras. Y esto para mí, es solo una parte de lo que sucede en las redes sociales. Por eso hoy quiero mostrar otra mirada más amable, menos destructiva del uso que hacemos de la red.

 

NARCISISMO-AUTOESTIMA

 

Es bueno que afiancemos la idea de que toda persona o sujeto, por naturaleza, necesita del reconocimiento de los otros. Y esto no es malo como algunos piensan. No es debilidad.

Es bueno, necesario y nos constituye como sujetos….Y es más, lo necesitamos como el agua y lo pedimos desde lo más inconsciente de nosotros mismos. Lo hicimos entonces de niños junto a nuestros padres y lo seguimos haciendo de mayores buscándolo en muchas otras personas. Con esto quiero decir, que a mi entender, el narcisismo no es algo que se agota o que se ha quedado estático, se puede seguir construyendo durante toda la vida, poco a poco. Pero siempre se construye a través de los otros.

Si hemos tenido la suerte de ser reconocidos, no necesitaremos tanto esa mirada auxiliar del “otro”, pero si no lo hemos tenido o sentido, o no lo suficiente, lo buscaremos repetidamente a través de nuestras producciones y nuestros actos.

 

Ahora os lanzo una pregunta: ¿Porqué es perfectamente entendible, incluso meritorio que se usen las redes sociales para comunicar eventos, noticias, páginas fans, para hacer crecer tu empresa, para tu Asociación y sí es criticado o enfermizo cuando mostramos algo más personal o más creativo?

¿No será que nos molesta porque seguramente nos toca algo que todos en el fondo pedimos y necesitamos? Sí. La respuesta vuelve a estar conectada con la necesidad de RECONOCIMIENTO .

 

EL RECONOCIMIENTO EN LOS OTROS:

 

Creo que en la forma de pedir un reconocimiento podemos ser diferentes los unos de los otros, pero en la esencia todos partimos de la misma raíz : de la necesidad de ser aceptados y reconocidos como sujetos auténticos, como personas útiles, y bondadosas en esencia… Y esta necesidad de ser aceptados es VITAL e intrínseca al ser humano.

Además, la Sociedad poco nos ayuda, porque no acepta nuestra dependencia. Paradójicamente nos empuja a necesitar cosas materiales pero no ve bien que necesitemos de los otros.

 

Desde pequeñitos se nos enseña y se nos pide que seamos autónomos, por tanto se nos niega desde el aprendizaje algo fundamental, nuestra fragilidad y nuestra vulnerabilidad. Y la realidad es bien distinta porque somos tan vulnerables y tan frágiles, que para vivir, necesitamos del empuje de los demás, sino nos morimos psíquicamente.

Gran put..a!! Porque vamos contra corriente ya que la necesidad del otro y la dependencia encima es para toda la vida. Y si la entendemos como una debilidad mal vamos.

Hoy pienso más que nunca, en una de las ideas-fórmula de los primeros escritores-coach americanos de los 80. Nos hacían creer que “solos” podíamos con la vida, que solo había que trabajar en querernos a nosotros mismos …¡Como si lo pudiéramos hacer solo con pensarlo! ¡Como si lo pudiéramos hacer Solos!… Además se nos dijo que teníamos en nosotros el poder, sin esperar nada del otro…Y encima una de ellas nos regaló una frase que la teníamos que repetir todos los días frente al espejo. “Yo me quiero y me acepto”. “ Soy la mejor” …Era lo más parecido a un “tú si que vales” autónomo. En fin…

¡Pues no señores de autoayuda! le gritaría ahora.

Es verdad que podemos, pero no solos. Nunca solos. Los libros de auto ayuda, como dice el cómico Leo Maslíah no son nunca de auto ayuda, solo les ayuda a ellos.

Porque nosotros no vivimos aislados. No podemos hacerlo solos. Necesitamos de los otros y además esos otros nos tienen que confirmar no solo lo que somos sino también lo que podemos llegar a ser. Aunque es verdad también, aunque suene contradictorio, y es la gran paradoja, que unos lo necesitan más que otros, pero esto daría para otro tema. .

 

Por tanto, si de lo que se trata es de salir de la dependencia absoluta del otro, paradójicamente os digo que se sale en compañía de un “ Otro”. Otro que te quiera, otro que te acepte y otro que te reconozca.

Pero ¿cómo lo hacemos, si esta falla es primaria?

Pues una forma de salir de esta consciencia de fragilidad y de soledad es a través de lo creativo, a través de la transformación de lo que ha sido. Y es posible para todos si exploramos nuestro juego creativo.

De este modo y volviendo al tema que nos ocupa, comprobar que alguien está ahí detrás del ordenador cuando escribes algo, o haces una foto bonita, o dices lo que has hecho en el día, es comprobar que sigues conectado a la vida, y lo estás porque a alguien le importas, y te lo confirma …Y esa confirmación nos ayuda a ir saliendo de la fragilidad.

 

En mi caso particular, os diré que estos portales virtuales me sirvieron para conectar con muchas personas nuevas que son de lo más atractivas en su pensamiento, en sus ideas y en su arte. Y además me dio la posibilidad de ir dándole forma a mi pensamiento, porque aunque tenga más de cuarenta años sigo construyendo nuevas ideas y creciendo todos los días.

Y desde ahí y para terminar quería ligar con lo siguiente :

El triunfo de las redes sociales es justo ese. Habernos dado un instrumento “fácil” que nos abre la posibilidad de conectar con una necesidad básica. Nos hace saber por un lado que no estamos solos y además nos muestra que lo que tú haces puede influir positivamente en el otro. Es decir te da un RECONOCIMIENTO. Creándose una conexión con el otro que va más allá de lo mecánico, y de lo superficial, porque moviliza algo interno. Y en ese intercambio también hay un juego de lo más creativo con los demás. Es más, “es un juego de adultos”. Es volver a jugar.

Porque no hay engañarse, lanzar “un post” y esperar a ver qué pasa…Publicar una foto creyéndonos que hemos captado la foto del año… O simplemente recibir un “me gusta”, es lo más parecido a volver a jugar con otros. Y esto es lo bonito y más interesante, porque nos despierta emociones placenteras y nos mueve a la vez nuestra parte más creativa. Y esa la tenemos todos de base.

Por tanto, las publicaciones que hacemos sobre política, música o simplemente lo que hicimos ayer , aunque parezcan producciones de lo más banales, nos permiten ir saliendo de la PASIVIDAD, de lo estático y ser un poquito “autores” de nuestra vida.

Es decir, nos ayudan a mi entender, a actuar sobre una realidad incontrolable, transformándola para hacerla más interesante y más digerible, que no es poco.

 

 

Gisela Renes

Es psicólogo y psicoanalista. Miembro del Centro Psicoanalítico Valenciano (APM) y Vocal en Valencia del IEPPM(Instituto de Estudios Psicosomáticos y Psicoterapia Médica).
Especialista en psicosomática y psicoterapia médica. Profesora de PIR-MIR en EVES en la asignatura de Psicoanálisis en niños y adolescentes desde 2009. Ha realizado conferencias sobre psicoanálisis entre las que destacamos algunas como “El miedo escénico; de la emoción a la creación” o “Un cuerpo para dos” en el Colegio de Médicos de Valencia.
Participó como psicoanalista infantil en la sección de Radio 9 " Cosas de nanos". Profesora del Máster de Arteterapia en la Universidad de Bellas Artes de Valencia.
Empieza en la música con veinte años. Mientras estudiabala carrera de psicología en Valencia (España) compaginaba un proyecto de música brasilera.En éste entró en contacto con Nacho Mañó, su marido, con el que hará la mayoría de sus proyectos musicales.

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